M . R. Leonís en la
Casa Museo de Miguel Hernández

 

 
   
 

Esta página de Junio de 2007, se engendró con los datos de la existente anteriormente de diciembre 2004. Se va actualizando con regularidad conforme a los eventos y actos realizados.

Verso:

Conceptos que el cerebro creador transfigura para componer el poema. Expresión mínima de un poema.

Las metáforas son frutos espirituales

que sacuden la mente –como un terremoto-

y alimentan y subliman el poema

y el alma de los lectores.

Poema.-

El poema es la respuesta
-muda- a una pregunta hecha
así mismo por el creador.

     Poesía:

Pan de alimento. Sublime expresión, brote de la exageracíon de los sentimientos, a través de la transmutación y la elocuencia. Piedra eternal que esculpìda por el poeta –puede quedar a la posteridad- para hacer volar la imaginación de quienes la lean o escuchen y hayan comprendido.

Para mí, se hace poesía cuando se plasma la belleza o imperfección mediante la elocuencia y la transfiguración. Digo todo esto con argumentos y el razonamiento que me asiste como poeta.
Pagando con la sinceridad que me debo, a mí mismo y a los demás.

  Un pensamiento mío: He procurado que mis raíces no sólo arasen la Literatura, sino que profundizasen cada día más, abrazándola como a una madre.

Poesía: Hecha exclusivamente para ti,
con el saber de la mente, el entendimiento,
el ardor de mi corazón,          
la sangre que alienta mi alma,
con el dolor de la creación...

¡Y el sufrimiento de los sentimientos!.

Declaración:
El creador debe reflejar
en su creación el sufrimiento
social, haciéndolo propio.
No es sincera si no lleva implícita
nuestra conciencia, y no la considero
creación verdadera.

                                                                                                                  
Anhelo metáforas que pudieran
arrullar el tacto, deslumbrar los oídos,
acariciar los ojos, blandir la cimera.


Las palabras no son mías,
yo soy el secuestrador
que las encadena, las encierra
y las enseña en esa cárcel, pan
de libertad, llamado poema
que alberga parte de lo soñado
y otra de lo vivido, hacia adentro y afuera.
Lo que sobrelleva mi somera
experiencia lingüística.
¡De rescate pido transmitir lo soñado
                                        y/o lo vivido!
.

Y palpo con las yemas de mis dedos

mis labios, en el intento de gozar, de nuevo
el encendimiento dejado por tus besos.

A gayola en el inmenso

coso global, sin arrodillar,

en el orto solar, al escuchar

los clarines del gallo, se ve

sonar el fenomenal rayo verde.

 

Cuando sueño una rosa...
Cuando encuentro la rosa,
se me olvida el por qué.

A Miguel Hernández

Habrá terrones a estrujar

-en su diaria labranza-

mas ni un resquicio de penumbra a ver,

que enturbie su esperanza.

 

Gracias por su Visita                      
                                                                                                   M.R.Leonís
             
                                                     E-MAIL leonis_mr@yahoo.es